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Historia de la natación

El origen de la natación es ancestral y se tiene prueba de ello a través del estudio de las más antiguas civilizaciones. El dominio de la natación, del agua, forma parte de la adaptación humana desde que los primeros homínidos se transformaron en bípedos y dominaran la superficie terrestre.



Origen e inicios de la natación.


El origen de la natación lo encontramos ya en la Prehistoria. Lo prueban unas pinturas descubiertas de la Edad de Piedra (hace 7.500 años), que representan personas nadando. Del mismo modo, la primera referencia escrita data del año 2000 a.C.


Ya en el antiguo Egipto, el “arte de nadar” estaba muy presente entre en la población. Debes saber que este es un país con costa marítima y está dividido en dos por el gran río Nilo. Además, disponía de una infinita red de canales. Por lo tanto no saber nadar era un riesgo para la vida.


En el Japón antiguo, bajo el reinado del emperador Sugiu, ya en el año 38 a. C., cada año se celebraba ciertas competiciones deportivas, entre las cuales se encontraba recorrer ciertas distancias nadando. Siglos más tarde el emperador Go-Yozei impuso la natación en las escuelas japonesas en el siglo XVII.

Entre los antiguos griegos, nadar era algo tan difundido que incluso para decir que una persona era analfabeta, se decía que «no sabe ni leer ni nadar«. El filósofo griego Platón en el año 355 a. C., dice en uno de sus escritos: « ¿un cargo oficial debe recaer en una persona que sea culta, no como otros que no saben nadar ni leer?».


Aunque en la antigua Grecia se le concedía gran importancia a la natación, curiosamente esta práctica nunca estuvo incluida en el programa de los Juegos Olímpicos de aquellas épocas.


Por ello, para encontrar los primeros orígenes de la natación, tanto deportivos y competitivos de relevancia, hemos de saltar a principios del siglo XIX, en Gran Bretaña como veremos más adelante. De hecho, sumergirse y nadar en el agua era algo asociado a remedios para las muchas enfermedades epidémicas.


Hemos visto que la natación fue un deporte muy apreciado en las civilizaciones de Grecia y Roma, principalmente se empleaba como entrenamiento para los soldados o guerreros, también que en Japón ya se realizaban competiciones en el siglo I a.C., pero llegada la Edad Media en Europa su práctica cayó en el olvido.


Eso no significa que todos los entrenadores de elite australianos se plieguen a unos planes y métodos comunes, pero en esa olla de mezcla de influencias, caldeada permanentemente por una tradición apabullante, se cocinan campeones como Emma McKeon, Kaylee McKeown, Ariarne Titmus, Kyle Chalmers o Izaac Stubblety-Cook, que han aportado a su país un botín de oro en Tokio.


La natación como deporte, su inventor

Se considera el inventor de la natación al británico John Trudgen (1852-1902), que fomentó el estilo que lleva su nombre, una especie de nado lateral que había aprendido de los indios del Amazonas.


Con esta técnica se daba un paso adelante en la evolución de los estilos, demostrándose que era más efectivo que la antigua braza de pecho.


FOTO: John Trudgen, padre de la natación moderna


Como hemos explicado anteriormente, es obvio que el hombre aprendió a nadar desde los albores de su existencia. Era algo fundamental ya que de lo contrario, si se caía al agua era casi una muerte segura.


Pero la natación, tal y como hoy la conocemos, es algo muy diferente a simplemente “saber nadar”. La natación tiene unas reglas, estilos y formas de nadar muy concretas.


La historia de la natación tiene solo 200 años. El hombre siempre ha querido imitar a los peces en el agua. La ciudad de Boston, Massachusetts, EE.UU. es pionera en la era moderna de este deporte, cuando el 23 de Julio de 1827 funda la primera escuela de esta disciplina acuática.


Esta academia surge conjuntamente con la National Swimming Society, fundada en Londres en 1837, la primera organización rectora de este deporte en el mundo. Dos años después, en 1869 se creó la Metropolitan Swimming Clubs Association, que más tarde se convirtió en la Amateur Swimming Association (ASA).


Con estas organizaciones se fomenta y desarrolla la natación como un deporte acuático, es decir, la competencia entre participantes para ser el más rápido sobre una distancia establecida, exclusivamente mediante propulsión propia.


La natación nace como deporte a principios del siglo XIX, en Gran Bretaña. La Sociedad Nacional de Natación de Londres (National Swimming Society of London), se fundó en el año 1837.​ Se organizaban multitud de competiciones de natación.


En el año 1869, encontramos el primer campeón del mundo de natación, que es Tom Morris, ganado una carrera de una milla (1.600 metros) disputada en el río Támesis. Tuvo mucha aceptación y pronto este deporte se expandió por todo el mundo.


En el último tercio del siglo XIX, la natación de competición en varios países europeos ya contaba con su propia federación. También, se establece con éxito en Nueva Zelanda y Australia.


En el año 1870, en los Estados Unidos comenzaron a crearse clubes de aficionados a la natación que organizaban frecuentes competiciones. Pocos años después, en el 19 de julio del año 1908 se funda la FINA: Federación Internacional de Natación.


Evolución de la natación

A pesar de que en la antigua Grecia la natación ya se practicaba, hecho que quedó reflejado en escritos como la Iliada o La Odisea, además de en multitud de utensilios de barro, este deporte nunca formó parte de los Juegos Olímpicos antiguos. Sin embargo, la natación sí estuvo presente en los primero Juegos modernos de Atenas de 1896 y desde entonces siempre ha estado incluida en el programa olímpico.

En los Juegos Olímpicos de París en 1900, ya se introdujeron las pruebas de espalda. Posteriormente, en el año 1908 el estilo trudgen fue mejorado por el australiano Richard Cavill que incorporó lo que se denomina patada continua. Esto supuso que se pudiera nadar aún más rápido.


En 1908 se crea en Londres la Federación Internacional de Natación (FINA)con una representación de 8 federaciones nacionales: Alemania, Bélgica, Finlandia, Hungría, Francia, Dinamarca, Reino Unido y Suecia. Su función es la de regular las normas de la natación a nivel competitivo, así como la de organizar periódicamente eventos y competiciones de natación. Las modalidades que regula la FINA son la natación, los saltos, la natación sincronizada, el waterpolo y la natación en aguas abiertas.


El primer presidente de la FINA fue George William Hearn que ocupó su cargo en el periodo 1908-1924. El actual presidente es Julio César Maglione desde el año 2009.

FOTOS: Piscina y trampolín de los Juegos Olímpicos de Atenas 1896


Pero el avance más significativo en el deporte de la natación se produjo a partir de los Juegos de Estocolmo, en 1912. Fue allí cuando un príncipe hawaiano, Duke Paoa Kahanamoku, introdujo un estilo revolucionario, al parecer originario de los polinesios de los mares del Sur, que viene a ser lo que hoy en día es el estilo crol.


Duke Kahanamoku, obtuvo la medalla de oro en los 100 metros libres, batió el récord del mundo e inició una etapa de absoluto dominio, llegando a participar en cuatro Juegos Olímpicos. A partir de los años veinte, el crol (que significa algo así como “arrastre”) se impuso como el estilo más efectivo de la natación.


La competiciones femeninas de natación se incluyeron por primera vez en los Juegos Olímpicos de 1912 y la primera aparición de la natación sincronizada en los mismos fue en Los Ángeles 1984.

Aparte de las Olimpiadas, las competiciones internacionales en Europa han estado patrocinadas por clubs de aficionados a la natación desde finales del siglo XIX. Sin embargo, hasta la década de 1920 estas competiciones no quedaron definidas sobre una base estable y regular. Gran Bretaña había creado algunas competiciones entre las naciones del Imperio Británico antes de 1910. Los primeros juegos oficiales del Imperio Británico, en los que la natación fue un componente importante, se celebraron en Canadá en 1930. La natación juega ahora un papel fundamental en varias otras competiciones internacionales, siendo las más destacadas los Juegos Pan-americanos y las competiciones asiáticas y mediterráneas.


Pero nos falta uno más para completar los cuatro estilos del programa olímpico: la mariposa. Fue a partir de los años 30 cuando se originó este estilo, tomando como base la braza, solo que se producía la recogida de los brazos por fuera del agua. Este estilo es una evolución braza y es el que mayor gasto energético exige.


Algunos años después, se introdujo la segunda parte diferenciadora del estilo, el movimiento ondulante de la batida de piernas, con lo que la “mariposa” pasó a ser “delfín”, aunque tradicionalmente se ha mantenido el primer nombre.



La FINA organizó en 1973 por primera vez unos Campeonato del Mundo de Natación, que se celebrarían cada cuatro años, en la actualidad se efectúa cada año impar. La primera sede de estos campeonatos se realizó en Belgrado, Yugoslavia (actual Servia) y en la que participaron 686 nadadores de 47 federaciones nacionales y cuyas pruebas permitían clasificarse para los Juegos Olímpicos. A partir de esa fecha la Federación Internacional de Natación organiza diversas competiciones en sedes diferentes repartidas por todo el mundo, como la primera Copa Mundial de Waterpolo en Rijeka, Yugoslavia, en 1979; el primer Campeonato del Mundo de Natación en Aguas Abiertas en Perth, Australia, en 1991, o el primer Campeonato del Mundo de Natación en Piscina Corta en Palma de Mallorca, España, en 1993.


Los Campeonatos de Europa se celebraron por primera vez en Budapest en 1926; hubo cinco competiciones entre 1927 y 1947; de 1950 a 1974 se hicieron a intervalos de cuatro años y desde 1981 tienen lugar cada dos. Hubo una Copa del Mundo en 1979, cuando los Estados Unidos ganaron tanto en la competición masculina como en la femenina. La Copa de Europa se celebró por primera vez en 1969 y desde entonces tiene lugar cada dos años.


La natación es un deporte en el que la competición se centra sobre todo en el tiempo. Es por eso que en las últimas décadas los nadadores se han concentrado en el único propósito de batir récords. Lo que una vez fueron los sorprendentes récords de velocidad de competidores de la talla de Duke Paoa Kahanamoku, Johnny Weissmuller, Clarence "Buster" Crabbe, Mark Spitz, David Wilkie, Shane Elizabeth Gould y Martin López Zubero entre otros, ya han sido, o serán eclipsados por posteriores marcas. Del mismo modo se están batiendo continuamente los récords de distancia y resistencia impuestos por los nadadores de maratón, como es el caso de la nadadora estadounidense Gertrude Caroline Ederle, la primera mujer que cruzó a nado el Canal de la Mancha. En consecuencia, las diferencias que separan a hombres y mujeres dentro de la natación de competición se han reducido mucho; ha descendido la edad en que los nadadores pueden competir con éxito y aún no se han alcanzado los límites físicos de la especialidad.


Las dimensiones de la piscina olímpica son de 21 metros de ancho por 50 m. de largo con una profundidad de 1'80 m., y se divide en ocho carriles de 2'5 m. dejando a cada uno de los lados 0,5 mts. para evitar las molestias producidas por el oleaje de los nadadores. La temperatura del agua no puede ser inferior a 24º. La imagen muestra algunos datos reglamentarios para piscinas olímpicas.


Existen varios jueces con fines distintos: juez árbitro, que tiene el control sobre toda la carrera y determina la descalificación de los nadadores; juez de salida, que dictamina la validez de la salida y también la descalificación; juez de vuelta, avisa a los competidores del número de vueltas que les quedan o la descalificación; juez de nadadores, y juez de llegada, que confirma la posición de cada nadador en su final.


Los nadadores más rápidos ocupan las calles centrales, mientras que los más lentos nadan en las calles laterales. En las pruebas de estilo libre, braza y mariposa los nadadores comienzan saltando desde una plataforma; en la prueba de espalda empiezan en el agua. Después de la orden de preparados, la carrera se inicia mediante un disparo.


Podemos hablar de tres posiciones de partida

De pie mirando al frente (con o sin pasos previos). De esta forma se pueden realizar saltos adelante o inversos. De pie de espaldas a la piscina. Para realizar saltos atrás o adentro.


En apoyo invertido de manos (haciendo la vertical). Para determinados saltos de palanca.


Sin una buena salida es casi imposible poder salvar un salto, porque mediante ella se adquiere la altura necesaria y el cuerpo adopta la posición correcta para efectuar el vuelo deseado.



Los tipos de vuelo, es decir, giros en el plano longitudinal y/o transversal que realiza el saltador, son bien diversos. No obstante, todos tienen una cosa en común: antes de entrar en el agua el saltador debe haber adoptado una posición totalmente estirada y con las piernas juntas, ya entre de cabeza o de pie.


Durante su trayecto en el aire, el cuerpo puede encontrarse en cuatro posiciones:

Extendido, Carpado, Agrupado o Libre.


 

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