Nadar para respirar. La natación como rehabilitación pulmonar.

Profesionales de la salud recomiendan la practicar natación como entrenamiento aeróbico frecuente para recuperar la capacidad pulmonar progresivamente.


Es por todos sabido que el COVID-19, ese virus que nos tuvo confinados, que cambio radicalmente nuestro estilo de vida sin ir a la escuela, sin trabajar o trabajando desde casa, que nos mantuvo y/o mantiene alejados de nuestros seres queridos, llegó para quedarse.


Tal parece que ya va a a ser parte del paisaje en todo el mundo, entonces, la mejor manera de convivir con éste y otros virus es fortalecer nuestro organismo.


Este virus ataca el sistema respiratorio, de manera que un sistema respiratorio fuerte tendrá más posibilidades de hacer frente a él y salir bien librado, ¿no lo crees?


Como sabemos uno de los principales síntomas y secuelas del COVID-19 es la dificultad para respirar. Buscando alternativas para rehabilitación frente a esto se nos viene a la mente la natación. Como conocedores de natación sabemos de los beneficios que tiene en el sistema respiratorio. Decidimos investigar al respecto y les compartimos lo que encontramos.

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Debido a los estragos en las vías respiratorias que puede causar el coronavirus es de suma importancia realizar rehabilitación pulmonar en las personas recuperadas de la enfermedad COVID-19. En la revista “Chronic Diseases and Translational Medicine” Lu-Lu Yang & Ting Yang publicaron una investigación de la rehabilitación pulmonar en pacientes con COVID-19 con complicaciones pulmonares y establecen un modelo inteligente de rehabilitación respiratoria. Es importante señalar que antes de realizar cualquier tipo de ejercicio o rehabilitación es necesario consultar un médico y seguir sus recomendaciones.


El modelo inteligente de rehabilitación respiratoria propuesto por Lu-Lu Yang & Ting Yang incluyen ejercicios aeróbicos, entrenamiento de fuerza, del equilibrio y respiratorio. Dentro de los ejercicios aeróbicos recomiendan ejercicios como caminar, caminar rápido, trotar o nadar. Recomiendan de 3 a 5 sesiones por semana, con duración de 20-30 min cada sesión. La intensidad y duración de cada sesión se va aumentando poco a poco.


Por otro lado, hablando particularmente de la natación, es bien sabido que es benéfica para personas con otras enfermedades pulmonares, como lo es el asma y problemas respiratorios crónicos. Siendo conocedores de natación hemos visto cómo niños con este padecimiento mejoran su calidad de vida y las mamás están felices. Investigando un poco, nos encontramos con una investigación que explica que la natación ayuda a expulsar el moco de los pulmones debido al ambiente húmedo y caluroso y a la posición horizontal que se mantiene durante el ejercicio de natación. Así mismo señalan que realizar ejercicio en el medio acuático tiene como resultado el incremento de la capacidad pulmonar, mejora el estado cardiopulmonar, los parámetros de función pulmonar y calidad de vida de personas con problemas respiratorios crónicos (Rendón Morales, Aguirre Obando, Noroña Casa, Betancourt Mejía, & Vaca García, 2017).



Los doctores aseguran que los deportes acuáticos y la natación ayudan a fortalecer la musculatura respiratoria y aumenta la capacidad vital. Pacientes asmáticos realizaron tres veces por semana natación, además de fisioterapia respiratoria y entrenamiento físico. Debido a esto pudieron reducir el uso de fármacos y tuvieron una mejora notable en el cuadro clínico.


Así como estas investigaciones, hay muchísimas más acerca de los beneficios de la natación en personas con enfermedades crónicas de los pulmones. Como la investigación de Rae & White (2009) donde las mejorías en los pacientes se ven reflejadas en la distancia que pueden caminar y en el progreso positivo de la disnea, que es la dificultad respiratoria o falta de aire.


Después de leer diversas investigaciones tanto de pacientes con COVID como de otras enfermedades respiratorias, podemos concluir que la natación es una excelente alternativa complementaria para la rehabilitación pulmonar (siempre consultando al médico que lo apruebe). Además al practicarla tendrás otros beneficios de relajación y diversión.



Un sistema respiratorio fortalecido puede enfrentar el coronavirus y salir adelante.


La natación, al ser uno de los tres deportes aeróbicos, es una actividad física que fortalece nuestro sistema respiratorio.

Cuando nadas necesitas inhalar y exhalar aire con un ritmo. Es tan importante el ritmo respiratorio al nadar, que si lo pierdes, se te mete el agua en la nariz o en la boca.

En principio, la mecánica de la respiración acuática es muy simple: coger aire por la boca y expulsarlo dentro del agua. El nadador debe inspirar (inhalar o coger aire) a través de la boca y espirar (exhalar o echar el aire de los pulmones) a través de la boca y la nariz.

Esta respiración “acuática” es lo que hace de la natación una actividad física tan diferente a las otras actividades aeróbicas. Y es que esta exigencia respiratoria extra hace que nuestros pulmones se hagan cada vez más grandes, más fuertes y más resistentes.


La natación, además, entrena al diafragma y los músculos de la respiración (intercostales) y les da una fuerza mayor. Esta fortaleza extra de los músculos de la respiración nos ayudan cuando hay que toser, expulsar flemas, o tomar inspiraciones profundas.

Es por ello que muchos nadadores tienen un tórax más amplio, por el desarrollo de estos músculos y la gran capacidad de sus pulmones.

Por todo esto, la natación es una actividad física superior, que entrena especialmente al aparato respiratorio, el cual es el que tenemos que tener bien fuerte para convivir con este nuevo virus que llegó para quedarse.


Espero les sirva esta breve información que compartimos para que tú o algún ser querido tengan una excelente recuperación.


 

Fuente Original: Aqualegria.com Autor: Ana Katharina Arvizu

Fuente Original: Acuatics.mx